Hallar Incidir Ceder Brotar
Curaduría: Alejandro A. Barbosa
Septiembre – Octubre 2022 / Pionera, Galería. Pinamar
Hallar es Incidir es Ceder es Brotar
En la costa bonaerense se vive contra el este, del lado del amanecer, donde se supone que muches vinieron–o vinimos y llegamos– y hacia donde muches se quieren ir. Esa línea de la costa que avanza y cede a diario es desde donde Valentina Cao observa, hacia un lado, el horizonte y, hacia el otro, el territorio. En esa franja de fin de continente Valentina sitúa sus preguntas sobre las relaciones que existen entre el mirar, la percepción de múltiples temporalidades, el cómo orientarse entre un territorio cargado de violencia y la aparente indiferencia de un entorno que–lejos de ser indiferente–está en estado de emergencia.
En ese lugar y persiguiendo esos intereses, Hallar Incidir Ceder Brotar es un proyecto en el que Valentina presenta la superposición de fotografías y videos como una invitación a reconsiderar la mirada como experiencia compuesta, saturada de tiempos y espacios, y potencialmente más plural y justa. Entre fantasmas que permanecen en estado de espera eterna y el enigma de las conciencias no-humanas que observan, este mirar que la artista propone no es, entonces, un acto esencialmente individual sino colectivo, pues propone un acercamiento tanto a las temporalidades de otras entidades no-humanas como a las miradas que otres han/hemos posado en los lugares y las cosas que aún seguimos mirando.
El proceso de producción se centra en el caminar y el hábito como las estrategias que la artista elige para acceder al espacio estético (en) que el proyecto (se) desarrolla. Las expediciones diarias de la artista resultan en la recolección de restos, ya sea físicos o en forma de imágenes fijas y videos. Frente a su colección de objetos e imágenes alejadas de su contexto original, Valentina organiza y configura relaciones que no se experimentan de manera directa salvo en su obra. Por eso nos presenta un inventario de restos de seres vivos y minerales en una grilla que remite a la tabla periódica de los elementos químicos. Esta referencia a la tabla podrá señalar un tiempo común entre los objetos, o la intención de construir un instrumento de navegación propio para orientarse en el nuevo lugar en función de la identificación y organización de sus testigos elementales. Esta aproximación podrá sugerir que Valentina suscribe a la supuesta neutralidad del discurso científico; incluso habrá quienes piensen que lo hace con la intención de capitalizarla y evadir los problemas éticos que nos impone vivir en la catástrofe planetaria en curso. Por el contrario–y como lo indica implícitamente la ausencia de la coma en el título el proyecto–hallar indefectiblemente implica incidir. Y el tono de esa incidencia lo marca la fotografía del árbol talado y… ¿hallado?
Por último, en los videos que integran Hallar Incidir Ceder Brotar Valentina compone sus piezas a partir de múltiples clips de un número de fenómenos. Esta yuxtaposición con gestualidad de collage invita a pensar/nos como veedores de esos fenómenos que la artista observa y registra insistentemente: el viento en pugna con las acacias, el horizonte en cuyo filo el cielo y la arena se tocan, el ritual de la salida de la luna en unísono con las mareas, la espuma con su fútil persistencia. Todas esas escenas a las que Valentina presta atención tienen en común que son fenómenos fuera del control humano y que se repiten regularmente; en otras palabras, son escenas que a simple vista no se reconocen singulares y que podrán–al menos potencialmente–experimentarse de manera similar alguna otra vez. Frente a este hecho, Valentina Cao se concentra en la singularidad de esos sucesos “naturales” pero no desde una idea de excepcionalidad respecto de su/la mirada. En cambio, lo que la artista señala son hechos irrepetibles a través de configuraciones estéticas únicas. Y, paradójicamente, es precisamente la forma que Valentina le da a los fenómenos en sus videos lo que expande el alcance de la obra: desde les testigues de esos fenómenos en otro tiempo hasta el presente de les espectadores de las obras en esta exhibición.
Hallar Incidir Ceder Brotar apuesta a conectarnos con nuestras contradicciones para acercarnos no solo a nuestras deudas compartidas y complicidades involuntarias sino también a los placeres de experimentar la vida en este tiempo y lugar que Valentina enfatiza: una casa construida aparentemente sin ventanas, las variaciones de forma en el vuelo de una bandada, la sensación del viento en nuestra piel sugerida en el sonido de las acacias en movimiento. Pero entonces me recuerdo a mí mismo que es tan viento la brisa plácida de verano como la sudestada.
Alejandro A. Barbosa
2 de septiembre de 2022